La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló este martes que un teléfono de uno de los normalistas desaparecidos apareció en el juzgado de barandillas de Iguala, Guerrero, una pista que, dijo, contradice la versión de que los estudiantes no estuvieron en ese lugar.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum vinculó este hallazgo con la investigación sobre el entonces juez de barandilla, Ulises Bernabé García, quien se encuentra en Estados Unidos y cuya extradición a México, afirmó, ya fue solicitada.
La presidenta recordó que estudiantes sobrevivientes señalaron que sus compañeros fueron llevados a las barandillas después de los ataques del 26 de septiembre de 2014.
A partir de esa versión, explicó, existe una línea de investigación sobre lo ocurrido en esas instalaciones y sobre el paradero de los jóvenes después de su detención.
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Sin embargo, Sheinbaum destacó ahora un elemento que consideró relevante, el que uno de los teléfonos pertenecientes a los estudiantes desaparecidos apareció relacionado con ese juzgado.
¿Cómo es que hay un teléfono de un estudiante desaparecido que es utilizado por alguien de las barandillas?
Sheinbaum señaló que José Ulises Bernabé García, quien era juez de barandilla en Iguala durante la noche de la desaparición, se encuentra en Estados Unidos bajo asilo político.
Explicó que la periodista Anabel Hernández participó como testigo en el proceso mediante el cual Bernabé obtuvo ese asilo y que, en ese procedimiento, se sostuvo la versión de que los estudiantes no habían estado en la barandilla.
Sin embargo, la mandataria sostuvo que actualmente existen elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) que apuntan en sentido contrario.
Hay pruebas de la Fiscalía que sí estuvieron en las barandillas.
Por ello, dijo, la solicitud de extradición del exjuez forma parte de una de las líneas que actualmente se mantienen abiertas en la investigación.
Al mismo tiempo, Sheinbaum explicó que esta pista forma parte de una revisión más amplia de los teléfonos utilizados por los estudiantes después de su desaparición.
La presidenta señaló que una persona actualmente detenida utilizó uno de los teléfonos de los jóvenes después de los hechos.
Ese análisis, añadió, permite seguir el rastro de los dispositivos y establecer quiénes tuvieron acceso a ellos después de la desaparición.
La investigación también alcanzó al Palacio de Justicia de Iguala.
Sheinbaum explicó que uno de los autobuses en los que viajaban los normalistas llegó hasta ese inmueble y que había una cámara que registraba lo que ocurría en ese momento.
Según relató, cuando se preguntó por las grabaciones se respondió que las cámaras no funcionaban.
El actual fiscal, dijo, cuestionó esa explicación y pidió determinar qué ocurrió con el material registrado.
A partir de esa línea de investigación fueron detenidas quien era presidenta del Tribunal Superior de Justicia en aquella época y otra persona, explicó la mandataria.
La investigación busca establecer qué ocurrió con esas evidencias y si hubo una orden para desaparecerlas.
“¿Dónde quedó ese video?”, señaló Sheinbaum al explicar el origen de esta investigación.
La presidenta también informó sobre otra línea que llevó a la localización y detención de una persona que era menor de edad en 2014 y que, según la investigación que describió, pertenece a uno de los grupos delincuenciales relacionados con el caso.
Dijo que esa persona no había sido localizada anteriormente y que fue encontrada por la Fiscalía.
En conjunto, Sheinbaum informó que existen 16 nuevos detenidos derivados de las nuevas líneas de investigación.
La cifra corresponde a las detenciones que la presidenta mencionó este martes. El día anterior, la FGR había informado por separado sobre 17 nuevos sujetos de investigación identificados mediante el reanálisis de registros telefónicos; ambas categorías no son equivalentes.
De acuerdo con la explicación de Sheinbaum, estas nuevas pesquisas representan también un cambio en la manera de investigar el caso.
La presidenta señaló que, cuando inició el actual gobierno, se decidió no continuar principalmente con las líneas sustentadas en testimonios, debido a que algunos de ellos provenían de personas vinculadas con actividades delictivas.
Ya no es nada más los testigos, sino muchos otros elementos de prueba.
Entre esos elementos, mencionó registros telefónicos, información científica y otras evidencias que permitan establecer qué ocurrió con los estudiantes.
Sheinbaum recordó que la FGR presentó el lunes cuatro nuevas líneas de investigación después de revisar información acumulada durante 12 años.
La Fiscalía informó que el análisis de comunicaciones permitió identificar 17 nuevos sujetos de investigación y reconstruir posibles vínculos entre integrantes de Guerreros Unidos, policías, servidores públicos y personas relacionadas con funerarias.
Sin embargo, la presidenta puso énfasis este martes en que las nuevas investigaciones no se limitan a la línea de las funerarias.
También incluyen, explicó, el seguimiento de los teléfonos de los jóvenes, la posible presencia de los estudiantes en las barandillas y la investigación sobre las videograbaciones del Palacio de Justicia.
A ello se suma la investigación sobre funerarias y un Semefo que, según relató Sheinbaum, operaban con irregularidades.
La presidenta explicó que las llamadas realizadas durante la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 permitieron detectar comunicaciones de personas actualmente detenidas con una funeraria y un médico o nutriólogo.
Sin embargo, aclaró, que una llamada telefónica por sí sola no constituye prueba suficiente para detener a una persona.
Se tienen que encontrar otras pruebas.
Según Sheinbaum, al profundizar en esa línea se encontró que la funeraria presentaba irregularidades y que sus propietarios y familiares tenían, de acuerdo con la investigación, vínculos con la delincuencia organizada.
También señaló que en instalaciones relacionadas con funerarias y un Semefo había restos humanos sin identificar.
La presidenta afirmó que las madres y padres de los normalistas han sido informados sobre el avance de estas investigaciones.
Asimismo, explicó que el actual fiscal tiene experiencia previa en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y que cuenta con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia.
Sheinbaum reconoció que el gobierno quisiera avanzar con mayor rapidez, pero sostuvo que la integración de las pruebas requiere tiempo.
Entendemos además a los familiares en su dolor y además una herida abierta para todo México.
Finalmente, reiteró que la investigación por la desaparición de los 43 normalistas permanece abierta.
No se va a cerrar hasta que no se encuentre la verdad, se haga justicia y encontremos dónde están los jóvenes.






