Según un estudio de la UNICEF titulado “La infancia y adolescencia frente al cambio climático en México”, alrededor del 90% de las niñas, niños y adolescentes en México están expuestos simultáneamente a por lo menos dos riesgos climáticos.
“El cambio climático no solo es una amenaza lejana para las generaciones futuras: este estudio confirma que casi todos los niños, niñas y adolescentes en México ya están expuestos a sus impactos, con efectos concretos y recurrentes en su salud, su educación y su desarrollo,” resaltó Maki Kato, Representante Adjunta de UNICEF en México.
“Para ellos y ellas, es una realidad cotidiana, pero no todos enfrentan estos riesgos con la misma intensidad: quienes viven en los hogares más pobres son los más vulnerables. Por eso, es imprescindible escuchar cada vez más sus voces y reconocerlos no solo como afectados por el cambio climático, sino como protagonistas y agentes de cambio en la construcción de un presente y futuro más resiliente”, afirma la representante.
En el Índice de Riesgo Climático de la Infancia de UNICEF, México ocupa el lugar 54 debido a la exposición a riesgos, tensiones climáticas y ambientales para la niñez y la adolescencia. Frente a la creciente vulnerabilidad, el estudio realizado por la UNICEF, el cuál se presentará este sábado 24 de octubre en un evento realizado en conjunto con la SEMARNAT, aporta evidencia que servirá para orientar políticas públicas que protejan a la niñez frente a distintos fenómenos climáticos.
Entre sus resultados, destacan tres impactos principales:
Salud Infantil
Las lluvias intensas y el calor extremo se relacionan con mayores riesgos de enfermedad y muerte en la infancia. El análisis estima que un aumento de 10% en la precipitación máxima acumulada durante cinco días consecutivos se asocia con un incremento de 1.9% en la tasa de mortalidad infantil por enfermedades diarreicas. Las niñas y niños menores de cinco años son especialmente vulnerables porque su cuerpo y cerebro aún están en desarrollo.
Educación
Los eventos meteorológicos extremos afectan la inscripción escolar, particularmente durante los primeros años de primaria. El estudio encontró una reducción de la matrícula de 2.6% para las niñas y de 2.4% para los niños en primer grado; en segundo grado, la disminución para las niñas fue de 1.5% entre los años 2019 y 2023.
Costos económicos
El estudio estima que el costo de la mortalidad y las enfermedades infantiles adicionales relacionadas con el cambio climático hacia 2050, calculado en valor presente, podría alcanzar entre 411 y 888 millones de pesos, según el escenario de emisiones.
Estos impactos también se reflejan en la vida cotidiana de adolescentes en el país. “Las lluvias también nos afectan en la escuela porque esta se inunda y nos tienen que estar cambiando el horario de salida o suspendiendo clases, y nosotros nos quedamos a medias en los temas”, relata Valentina Riva Palacio, de 13 años, en un video de UNICEF sobre los hallazgos del estudio.
Además, las amenazas no afectan a toda la población de la misma manera, porque el impacto de los fenómenos climáticos se suma a desigualdades preexistentes; por ejemplo, niñas, niños y adolescentes que enfrentan pobreza, barreras de acceso a servicios o viven en zonas altamente expuestas tienen menos capacidad para absorber las consecuencias de estos eventos.
UNICEF llama a fortalecer la resiliencia de escuelas, centros de salud y sistemas de agua y saneamiento para resistir fenómenos extremos y mantener sus servicios durante las emergencias. También recomienda ampliar la protección social de las familias, invertir en medidas de adaptación y generar información que permita dar seguimiento a los impactos específicos en las infancias.
Consideran fundamental escuchar las voces de niñas, niños y adolescentes que enfrentan dichas problemáticas para poder diseñar políticas climáticas que respondan de manera efectiva a sus necesidades. Sus experiencias deben orientar acciones de adaptación que protejan su salud, que garanticen la continuidad de su educación y que se reduzcan las desigualdades que aumentan la vulnerabilidad de las infancias y adolescencias.
Para cumplir este propósito, el lanzamiento del estudio se acompañará con actividades interactivas en Viveros de Coyoacán, CDMX. Donde niñas, niños y adolescentes compartan sus experiencias, dialoguen sobre el futuro que desean y exploren acciones frente al cambio climático. El programa también incluye una mini COP organizada por World Vision y talleres de SEMARNAT, mediante instituciones como la CONABIO y la CONAFOR, que vinculan los hallazgos del estudio con las voces y propuestas de la niñez y la adolescencia.
Para consultar el estudio “La infancia y adolescencia frente al cambio climático en México”, visite aquí.



