La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar cómo un reducido grupo de empresas concentró durante más de dos décadas la fabricación y el suministro de materiales electorales para el Instituto Nacional Electoral (INE).
También pidió lo mismo para los organismos públicos locales, al tiempo que cuestionó la actuación de los expresidentes del órgano electoral Luis Carlos Ugalde y Lorenzo Córdova.
La petición incluye revisar el origen de las empresas contratadas, la forma en que comenzaron a obtener contratos y las decisiones institucionales que permitieron que mantuvieran ese mercado, en lugar de limitar el análisis a las contrataciones de la actual administración del INE.
“Vamos a analizar completo”, dijo Sheinbaum durante su conferencia matutina de este miércoles y señaló que la investigación debe reconstruir cómo se desarrolló ese esquema y quiénes intervinieron en él.
La mandataria pidió leer el libro “Así lo viví”, escrito por Luis Carlos Ugalde sobre la elección presidencial de 2006, porque, afirmó, el exconsejero reconoce que su llegada a la presidencia del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) tuvo el respaldo del PRI y la recomendación de Elba Esther Gordillo.
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Según relató Sheinbaum, en el libro Ugalde cuenta que Gordillo le comunicó que querían proponerlo para encabezar el IFE y que llegó al cargo con una mayoría, pero sin unanimidad.
A partir de ese antecedente, cuestionó que el exfuncionario hable actualmente de consensos y democracia, y lo responsabilizó de ejecutar el fraude electoral que, sostuvo, fue fraguado por el entonces presidente Vicente Fox y Felipe Calderón para impedir el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2006.
¿Qué autoridad moral tiene Ugalde para hablar de democracia? Ninguna.
La presidenta relacionó sus señalamientos con las declaraciones recientes de Fox, quien reconoció haber intervenido para favorecer el triunfo de Calderón en aquella elección.
También recordó que en 2006 se rechazó abrir la totalidad de los paquetes electorales para contar nuevamente los votos y que después las boletas fueron destruidas.
Como otro antecedente, mencionó las denuncias de compra de votos durante la elección presidencial de 2012, en la que resultó ganador Enrique Peña Nieto, y los señalamientos sobre la entrega de tarjetas y promesas de pago a cambio del sufragio.
Sheinbaum cuestiona a Córdova por contratos electorales
Las críticas de Sheinbaum alcanzaron a Lorenzo Córdova, quien presidió el INE de 2014 a 2023 y reprochó que durante su gestión no se modificara el esquema de contratación de materiales electorales, pese a que, según dijo, el propio exconsejero conocía la concentración de proveedores.
Estas empresas se fueron apoderando de la producción de urnas, de mamparas.
Sheinbaum sostuvo que dos compañías han obtenido contratos durante más de 20 años para producir materiales utilizados en las elecciones y cuestionó que los organismos públicos locales electorales (OPLE) hayan recurrido reiteradamente a los mismos proveedores, pese a que en México existen otras empresas con capacidad para fabricar esos insumos.
También vinculó esa concentración con la reforma electoral de 2014, aprobada durante el gobierno de Peña Nieto mediante el Pacto por México, que convirtió al IFE en INE y otorgó al Consejo General del instituto la facultad de designar a las consejerías de los organismos electorales estatales, atribución que antes correspondía a los congresos locales.
La presidenta señaló que los consejos estatales designados bajo ese modelo realizaron contrataciones con las empresas proveedoras e insistió en que Guadalupe Taddei fue nombrada consejera electoral de Sonora por el Consejo General del INE que encabezaba Córdova.
A partir de esa relación, cuestionó por qué el expresidente del instituto no intervino para modificar las condiciones de contratación y evitar que los mismos proveedores continuaran obteniendo adjudicaciones.
Presidenta pide auditorías y revisión de nombramientos
Sheinbaum consideró que la revisión debe incluir tanto los contratos como las decisiones que permitieron mantener ese modelo de proveeduría, por lo que pidió a la ASF realizar los estudios y auditorías correspondientes.
La mandataria también se refirió al pronunciamiento de la actual presidencia sustituta del INE sobre la búsqueda de consensos para los próximos nombramientos y consideró positivo ese criterio, además de reiterar que deben garantizarse las elecciones.
Sin embargo, insistió en que el análisis debe ir más allá de los cambios recientes y abarcar la historia de las contrataciones, las empresas que participaron y las autoridades que tomaron las decisiones.
“¿Por qué ganan todos los contratos?”, cuestionó y pidió que la investigación permita esclarecer cómo se consolidó la concentración de materiales electorales y qué responsabilidades institucionales pudieron existir.
Sheinbaum señaló que en este momento no pueden realizarse cambios electorales, pero sostuvo que sí debe revisarse el funcionamiento del sistema y los antecedentes de las empresas que abastecen a las autoridades electorales.


