El gobierno federal detectó contratos de distribución de medicamentos con sobrecostos de hasta 60 por ciento por pieza, además de esquemas privados que incluían la operación de farmacias dentro de hospitales públicos, informó Eduardo Clark, Subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud.
Durante la conferencia matutina, expuso el caso de un contrato en el Estado de México que sumó mil 700 millones de pesos entre 2022 y 2023; la empresa no solo distribuía medicamentos, sino que también operaba las farmacias de hospitales públicos.
Clark no reveló el nombre de la compañía porque, explicó, el caso está bajo investigación; sin embargo, señaló que los contratos son públicos y pueden consultarse en la Plataforma Nacional de Transparencia.
Imagínense que las farmacias, en vez de ser operadas por enfermeras, enfermeros, personal de farmacia, químicos, eran operadas por una empresa, básicamente como si tuviéramos una farmacia privada dentro de un hospital público.
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Ante estos hallazgos, el gobierno modificó los contratos mediante licitaciones y subastas., dijo el funcionario.
Clark afirmó que ahora se paga 32 por ciento menos por el contrato anual y se trasladan entre 30 y 40 por ciento más piezas de medicamentos cada mes desde los almacenes hacia los centros de salud.
La reducción del costo del contrato, sumada al aumento en el volumen de productos distribuidos, permite estimar que el sobrecosto por pieza del esquema anterior podía superar entre 50 y 60 por ciento, explicó.
También, el funcionario advirtió que todavía existen contratos de distribución que deben cambiarse para que esos servicios sean operados por la red pública.
Añadió que los contratos adjudicados por Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) durante 2025 y 2026 también pueden consultarse públicamente.
Clark atribuyó parte de las críticas a la reforma de las compras y la distribución a los intereses económicos afectados por los cambios.
Señaló que la reducción de costos busca evitar gastos excesivos y transparentar el uso de los recursos públicos.
Además de modificar la distribución, el gobierno cambió el modelo de adquisición de medicamentos e insumos para la salud y la estrategia consiste en comprar directamente a los fabricantes cuando sea posible y realizar subastas inversas para que los proveedores compitan por ofrecer los mejores precios.
Para 2027 y 2028, dijo, la compra consolidada contempla cerca de seis mil millones de piezas de medicamentos e insumos, desde tratamientos oncológicos hasta material de curación para hospitales y centros de salud.
Asimismo destacó que adquirir esos productos con los costos anteriores habría representado un gasto adicional de alrededor de 45 mil millones de pesos en las compras de 2025 y 2026, además de otros 35 mil millones en la adquisición correspondiente a 2027 y 2028.
El funcionario sostuvo que el ahorro no implica comprar menos, por el contrario, aseguró que el objetivo es adquirir más medicamentos e insumos con los mismos recursos, además de dar prioridad a los proveedores que cumplen con las entregas y excluir a quienes incumplen sus contratos.
Como parte de la estrategia de transparencia, la Secretaría de Salud habilitó la plataforma compra consolidada, donde la ciudadanía puede consultar qué medicamentos se compraron, cuántas piezas se adquirieron, quiénes son los proveedores y cuánto costó cada producto.
La página también permite revisar información sobre las entregas y los destinos de los insumos.
Finalmente, Clark afirmó que la publicación de estos datos busca que la población pueda verificar cómo se gasta el dinero público y conocer los resultados de los cambios en las compras.



