Rafael Soto Cruz, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y vocero de trabajadores disidentes del IMSS, afirmó que las movilizaciones que realizan empleados del instituto tienen como principal demanda mejorar las condiciones en las que se brinda atención a los derechohabientes y no el incremento salarial.
“El motivo principal de nuestras manifestaciones es que estamos peleando por el derecho a la salud de los derechohabientes. El IMSS requiere el doble de presupuesto. Dinamarca tiene seis camas por mil habitantes, nosotros una”, sostuvo en entrevista con Aristegui en Vivo.
Soto Cruz señaló que el instituto también enfrenta una brecha en el número de especialistas, pues cuenta con uno por cada mil derechohabientes, frente a 3.5 en Dinamarca. “No queremos ser Dinamarca, queremos ser México y queremos pelear por la salud de los trabajadores de México”, afirmó.
Explicó que las primeras movilizaciones recientes surgieron en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, donde, según relató, había falta de personal, insumos y otros elementos necesarios para realizar las labores. Señaló que a partir de esa protesta fueron concedidas 53 plazas y llegaron insumos, lo que motivó a trabajadores de otros hospitales y estados a sumarse a las manifestaciones.
El enfermero sostuvo que posteriormente se incorporó el conflicto por el incremento salarial acordado entre la dirigencia sindical y la representación patronal. De acuerdo con Soto Cruz, el aumento anunciado como de 9 por ciento representó en realidad menos de 2.9 por ciento al tabulador. También señaló que el movimiento exige una revisión nacional de las plantillas e insumos, así como un canal de diálogo directo con el gobierno.
“No es un tema salarial, sí queremos dejarle muy claro a nuestra a la población, es un tema de de la salud de los mexicanos y de del sistema de seguridad para los para los trabajadores de todo el país”, dijo.
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Sobre la consulta mediante la cual los trabajadores rechazaron el acuerdo salarial, Soto Cruz afirmó que ésta no fue una concesión de la dirigencia sindical, sino un procedimiento establecido por la reforma laboral. Aseguró que el ofrecimiento fue rechazado en una proporción de 20 votos contra uno.
Cuestionó además a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), a la que calificó de “sindicato charro”, y acusó que no representa los intereses de los trabajadores. Entre sus principales exigencias mencionó la destitución del secretario general, Rafael Olivos, y la convocatoria a un congreso extraordinario.
El enfermero también cuestionó los planteamientos para modernizar el sistema de salud mediante personal especializado en ciencia de datos y una reducción de la burocracia. Consideró que el IMSS requiere principalmente mayor presupuesto, médicos, enfermeras y medicamentos, además de combatir prácticas de corrupción dentro de la institución y del ámbito sindical.
“Lo que le requiere es el doble de presupuesto lo que le requiere son médicos enfermeros este medicamentos y limpiar de corrupción la institución la parte institucional y la parte sindical”, señaló.
Rechazó que las visitas de funcionarios a las unidades médicas constituyan un canal suficiente de diálogo con los trabajadores y pidió un encuentro directo con quienes se encuentran en las áreas operativas. Afirmó que el movimiento mantiene abierta la convocatoria al diálogo, pero advirtió que continuará con las movilizaciones hasta lograr la salida de Rafael Olivos y la realización de un congreso extraordinario.
“A lo mejor podemos negociar menos que el diez por ciento al tabulador en el salario, pero no la renuncia de Rafael Olivos”, sostuvo.
También se refirió al reportaje de El Sol de México sobre la salida de especialistas del sistema público de salud. Entre enero de 2020 y agosto de 2026, 8 mil 926 especialistas presentaron su renuncia al IMSS y mil 211 al ISSSTE, para un total de 10 mil 137. Entre las especialidades con mayor número de renuncias se mencionaron medicina interna, anestesiología, urgencias y ginecobstetricia.
Soto Cruz relacionó estas salidas con la presión laboral, las condiciones de trabajo y los ingresos. “Es la la presión laboral, el ‘trabaja con lo que hay, y cállate’. Queremos calidad, calidez, eficiencia, eficacia, y pero no queremos más plantillas, no queremos más médicos, no queremos más especialistas”, afirmó.
El enfermero recordó que los trabajadores del Seguro Social que ingresaron después de las modificaciones realizadas desde 2007 ya no cuentan con el antiguo régimen de jubilaciones y pensiones. Aseguró que bajo este esquema un trabajador que perciba 10 mil pesos mensuales podría retirarse con alrededor de una cuarta parte de ese ingreso.
También denunció condiciones de presión laboral y restricciones a la actividad sindical. Dijo que lleva siete años sin derechos sindicales y que previamente fue rescindido, según su relato, por denunciar presuntos actos de corrupción en el Hospital de Cardiología.
Sostuvo que las necesidades no se limitan a salarios, sino que abarcan insumos, infraestructura y especialistas, particularmente en zonas rurales. Mencionó los estados de Tlaxcala, Puebla e Hidalgo y llamó a los trabajadores de otras entidades a continuar con las movilizaciones. “Necesitamos insumos, infraestructura, especialistas en las zonas rurales”, señaló.
El trabajador informó que el próximo 21 de octubre habrá una nueva movilización desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI, con una convocatoria a las 15:00 horas para trabajadores de la Ciudad de México y el Estado de México. También llamó a replicar las protestas en otras entidades y afirmó que el movimiento no abandonará los edificios que ya ocupa y que podría tomar más instalaciones. Aseguró que las movilizaciones continuarán hasta que sean atendidas sus demandas.

