La crisis de desapariciones en México llegó hasta el papa León XIV con la entrega en el Vaticano de un libro que reúne rostros, nombres e historias de personas desaparecidas, informó este viernes la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
El obispo Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, entregó al pontífice la obra ‘Un nombre, mil voces’, según una publicación en X acompañada de fotografías del encuentro en la Santa Sede.
Más de 200 páginas de rostros y nombres llegaron a las manos del Papa León XIV.
En la Santa Sede, Mons. Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, entregó al Santo Padre «Un nombre, mil voces». El Papa se detuvo en sus páginas e inclinó la mirada sobre las fotografías de quienes faltan en México.
Cada ficha la envió alguien que no ha dejado de buscar.
Marco dejó sobre su cama una guitarra que nadie ha vuelto a tocar. Rocío no ha estado en los últimos cuatro cumpleaños de sus dos hijos. Hace cinco años y medio que Miguel no le da los buenos días a su mamá.
Hoy sus nombres y rostros están en las manos del Papa.
En México hay más de 132 mil personas desaparecidas. No es un episodio que haya quedado atrás. Es un presente que no termina y que exige verdad, justicia y que el Estado se haga responsable de la crisis forense y de la impunidad.
Gracias a cada familia y a cada colectivo que confió su memoria a esta convocatoria del Diálogo Nacional por la Paz (@dialogopazmx) y la Conferencia del Episcopado Mexicano (@IglesiaMexico)
No apartaremos la mirada. Hasta encontrarles.
#UnNombreMilVoces #HastaEncontrarles #DiálogoNacionalporlaPaz
— Compañía de Jesús en México (@Jesuitas_Mexico) October 9, 2026
“En sus páginas, el Papa encontró los rostros de quienes siguen haciendo falta y la memoria de las familias que no dejan de buscar”, destacó el Episcopado.
La Iglesia mexicana agradeció, junto con el Diálogo Nacional por la Paz, “a cada familia y colectivo que compartió su memoria y su esperanza”, tras entregar esta obra de más de 200 páginas con rostros, nombres e historias que dan cuenta de la crisis de desapariciones por la que atraviesa el país.
El proyecto surgió en agosto, cuando el Diálogo Nacional por la Paz pidió a familiares y colectivos nombres, fotografías, lugares y fechas de desaparición antes del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
La organización anunció entonces que también llevaría el documento ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y planteó incluir un listado de periodistas y sacerdotes asesinados.
La iniciativa siguió a la visita a México, en agosto, del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, quien se reunió con representantes del Diálogo y se interesó por la situación de las familias de personas desaparecidas.
El movimiento nació tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en Cerocahui, en junio de 2022, y reúne a organizaciones religiosas y civiles que impulsan propuestas contra la violencia.
México registra más de 130,000 personas desaparecidas y no localizadas, según datos oficiales, mientras colectivos de familiares denuncian impunidad, dificultades en las investigaciones y una crisis de identificación de restos humanos.
En abril, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU elevó la situación de México a la Asamblea General, decisión rechazada por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, que defendió sus políticas de búsqueda e investigación.


