El periodista Daniel Blancas Madrigal, coordinador de Investigaciones Especiales del diario La Crónica de Hoy, documentó presuntas irregularidades sanitarias en la producción y venta de agua en garrafones del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México, a partir de visitas a las instalaciones, testimonios de usuarios y trabajadores y análisis microbiológicos realizados a muestras recolectadas en dos plantas.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que se trata de un programa de venta de agua que opera desde 2007 y que inicialmente estaba dirigido a cooperativas. Posteriormente, el esquema se amplió a la venta directa al público en dos plantas, ubicadas en Iztapalapa y Ajusco.
De acuerdo con el periodista, en estas instalaciones los usuarios llevan sus propios garrafones, que son lavados por personal del programa y posteriormente rellenados con agua que, según el esquema de operación, debe ser purificada mediante un sistema de filtración.
El programa tiene como población objetivo a habitantes de zonas con dificultades para acceder al agua y de bajos recursos. A este esquema se sumó Agua Bienestar, programa anunciado por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, a finales de 2024, que utiliza las plantas del DIF para rellenar y distribuir agua a la población a un precio de cinco pesos.
Blancas Madrigal señaló que durante el trabajo de campo acudió como usuario a las instalaciones para observar directamente las condiciones en las que se realiza el proceso. Según relató, encontró condiciones que calificó como “antihigiénicas”, entre ellas pisos sucios y falta de controles adecuados en el manejo de los garrafones.
“Yo fui como usuario y me sorprendió encontrar condiciones antihigiénicas absolutas”, afirmó.
El periodista detalló que en las instalaciones hay personal encargado de lavar los garrafones y rellenarlos, pero también personas que realizan otras actividades dentro de las plantas. Entre ellas mencionó a vigilantes y vendedores de dulces.
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Además de la observación directa, la investigación incluyó el análisis microbiológico de muestras de agua. Blancas Madrigal explicó que recolectó varios garrafones tanto en la planta de Iztapalapa como en la de Ajusco y envió las muestras a dos laboratorios especializados: Tecnoprotección Ambiental y LV Laboratorios.
Los análisis, dijo, reportaron alteraciones en distintos parámetros microbiológicos, entre ellos coliformes totales y bacterias aerobias. Según los resultados que describió, algunas muestras presentaron niveles de bacterias muy superiores a los establecidos por las normas sanitarias.
“Lo que encontramos fueron […] hasta 16 mil 200 bacterias, cuando la norma marca 100 por mililitro”, señaló.
Señaló que los estudios fueron realizados durante un periodo de entre dos y tres semanas y que ambos laboratorios reportaron parámetros por encima de los límites establecidos. Agregó que uno de los laboratorios también determinó que el nivel de cloro utilizado en el proceso no era suficiente para eliminar los microorganismos detectados.
“Arrojaron todos los parámetros alterados, todos los parámetros por encima de la norma, en coliformes totales, en bacterias aerobias”, afirmó.
El periodista indicó que la investigación surgió a partir de denuncias de usuarios que aseguraron haberse enfermado después de consumir el agua. Posteriormente, el equipo periodístico obtuvo testimonios de trabajadores y extrabajadores de las propias plantas, quienes alertaron sobre las condiciones de los depósitos utilizados para almacenar el agua.
“Los tinacos están sucios, hay lodo, hay insectos, hay fauna nociva”, relató Blancas Madrigal al referirse a los testimonios recabados.
De acuerdo con el periodista, esas denuncias fueron el punto de partida para realizar el trabajo de campo y posteriormente someter las muestras a análisis técnicos. Explicó que la intención fue contar con elementos científicos que permitieran contrastar los testimonios y las condiciones observadas directamente.
“Era importante que hubiera un respaldo técnico, por eso la decisión de mandar estas muestras de agua a los laboratorios ya mencionados, y que nos indicaran qué estaba sucediendo respecto al nivel de bacterias”, explicó.
La investigación también encontró que el agua producida y rellenada en las plantas del DIF no solamente se vende de manera directa a usuarios en las instalaciones. Parte de la producción se distribuye en espacios destinados a población vulnerable.
Blancas Madrigal señaló que el agua llega a más de 50 centros del DIF, donde son atendidos adultos mayores, niños y personas con discapacidad. También se distribuye en 26 guarderías, donde son atendidos menores de edad, incluidos bebés.
Además, el agua se entrega en comedores comunitarios. En conjunto, señaló que se trata de alrededor de 35 mil garrafones los que se distribuyen semanalmente en estas instancias.
El periodista hizo énfasis en que los resultados obtenidos no permiten afirmar que toda el agua producida en las plantas esté contaminada. Señaló que los análisis corresponden a las muestras que fueron recolectadas en las instalaciones.
“No podemos decir como periodistas que todo el agua que se produce ahí está contaminada”, precisó.
El reportero explicó que, además de acudir personalmente a las plantas, su investigación contó con la colaboración de trabajadores y extrabajadores que proporcionaron información sobre lo que ocurría al interior de las instalaciones. Esos testimonios, indicó, permitieron identificar aspectos que posteriormente fueron contrastados mediante la observación directa y los análisis de laboratorio.
Respecto a la respuesta de las autoridades, Blancas Madrigal informó que el DIF fue consultado sobre los resultados de los estudios y las condiciones encontradas en las plantas, pero hasta el momento de la entrevista no había proporcionado una explicación. “Se han negado a dar una respuesta, han dicho que no están interesados en aclarar nada”, afirmó.
En cuanto al Gobierno de la Ciudad de México y los responsables del programa Agua Bienestar, señaló que la respuesta había sido distinta. Según explicó, las autoridades capitalinas manifestaron su disposición a emitir una postura oficial sobre los señalamientos: “Han dicho que en los próximos días emitirán una respuesta oficial”.
A partir de las muestras analizadas, los testimonios obtenidos y las condiciones observadas en las plantas, Blancas Madrigal concliuó que los resultados deben ser atendidos por las autoridades correspondientes.

