
El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, salió este sábado del penal federal de máxima seguridad del Altiplano, rumbo a su domicilio, donde continuará bajo prisión preventiva el proceso por su presunta participación en una red de contrabando de combustibles.
Ruffo, de 74 años y miembro del Partido Acción Nacional (PAN), abandonó la cárcel escoltado por unidades de la Guardia Nacional, encargada también de vigilar de forma permanente la vivienda autorizada por una jueza federal.
Este cambio, dictado este viernes, no implica su libertad ni modifica su vinculación a proceso y responde a alegatos de su defensa por su edad, problemas de salud y deterioro físico durante más de dos meses recluido.
El exgobernador deberá permanecer en el inmueble, ya entregó su pasaporte y visa y tiene prohibido acercarse a testigos o personas relacionadas con la investigación.
Ruffo fue detenido el 16 de julio y una semana después quedó vinculado a proceso por delincuencia organizada, contrabando y delitos en materia de hidrocarburos.
La Fiscalía General de la República (FGR) sostiene que Ruffo formó parte de una estructura que utilizó empresas vinculadas con la importación de petrolíferos para introducir desde refinerías de Texas, Estados Unidos, combustible en ferrotanques con volúmenes declarados muy inferiores a los transportados.
La investigación, conocida en México como “huachicol fiscal” —contrabando o importación irregular de combustibles para evadir impuestos—, surgió tras el aseguramiento en julio de 2025 de 33 ferrotanques en Coahuila y alcanzó a 25 objetivos empresariales, aduanales y logísticos.
La defensa sostiene que Ruffo posee entre el 39 % y el 40 % de Ingemar, empresa situada en el centro del expediente, pero niega que tuviera funciones operativas o de dirección.
En septiembre, un tribunal mantuvo además suspendida temporalmente la apertura del juicio oral mientras se resuelve un amparo promovido contra la vinculación a proceso.
Ruffo gobernó Baja California entre 1989 y 1995 y fue el primer opositor de la historia moderna al entonces hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI) en ganar una gubernatura mexicana en seis décadas consecutivas. (EFE)
