El ingeniero Ángel Mejía Suárez, representante del Movimiento Colonias Unidas por el Agua, afirmó que la movilización realizada en Guadalajara el pasado domingo 11 de octubre fue resultado de años de problemas en el suministro y de inconformidad ciudadana por la calidad del agua en la zona metropolitana.
El activista señaló en Aristegui en Vivo que, de acuerdo con información de la Universidad de Guadalajara, más de 24 mil personas participaron en la marcha, cifra superior a los 10 mil asistentes reportados oficialmente por el gobierno de Jalisco. “Este es el resultado de un descontento social de años de negligencia, de años de infraestructura obsoleta”, sostuvo.
Afirmó que los habitantes de la zona metropolitana demandan soluciones al problema del agua y cuestionó que la crisis hídrica pueda ser utilizada para impulsar proyectos con participación privada. “Los tapatíos queremos respuestas, no queremos simulación, no queremos que se sigan aprovechando de este problema, de esta crisis hídrica para hacer todavía un negocio”, dijo.
El representante del movimiento también señaló que la problemática de la calidad del agua había sido denunciada durante años por integrantes de la comunidad científica de la Universidad de Guadalajara. Mencionó, entre otros casos, a la doctora Aída Guerrero, quien estudia temas relacionados con agua y energía.
De acuerdo con Mejía, una semana antes de la movilización se registró una mejoría en la calidad del agua, lo que a su juicio generó dudas entre los ciudadanos debido a la rapidez con la que se produjo. “¿Cómo es de que algo tan grave, que nosotros lo vemos algo tan complejo, en tan solo tres días, pudieron encontrar la solución temporal, mejorar la calidad de agua?”, cuestionó.
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El activista sostuvo que esta situación generó sospechas entre habitantes de la zona metropolitana, donde dijo que más de 600 colonias han recibido agua con problemas de calidad. No obstante, planteó que cualquier señalamiento sobre una eventual acción deliberada tendría que ser esclarecido mediante una investigación.
Identificó a la comunidad científica como uno de los principales aliados de los ciudadanos y cuestionó la falta de información sobre las empresas interesadas en participar en el proyecto de acueducto sustituto Chapala-Guadalajara mediante el esquema de construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación (CMRO).
“Pero tres empresas interesadas, transnacionales, pero ¿qué empresas? No se ha iniciado el proceso público de concurso para el proyecto”, señaló. Agregó que, pese a que el proceso no se ha abierto públicamente, ya se conoce que existen empresas interesadas, lo que consideró que genera dudas sobre las condiciones de una eventual licitación.
Sobre la infraestructura para llevar agua de la presa El Zapotillo a Guadalajara, explicó que la obra federal quedó concluida, pero que permanece pendiente la conexión con la ciudad. Según el especialista, esa parte correspondía al gobierno de Jalisco durante la administración de Enrique Alfaro y no fue terminada.
“Ya está ahí la presa, y ya nada más, el gobierno de Jalisco tenía que conectar lo que es la presa con la ciudad de Guadalajara, cosa que no hay”, afirmó. Sobre las razones por las que esa obra quedó inconclusa, dijo que las desconocen.
El representante del movimiento explicó que el proyecto impulsado por gobernador Pablo Lemus es distinto al que quedó pendiente de la administración anterior. Se trata de un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara bajo un esquema CMRO, cuya construcción y operación estarían a cargo de una empresa privada.
Ante la posibilidad de que una empresa opere parte de la infraestructura, Mejía Suárez subrayó que el acceso al agua debe mantenerse como un derecho. “El agua es un derecho humano y es un vital líquido; ahora sí que debemos de cuidar en manos de quién estamos dejando este vital líquido”, sostuvo.
También cuestionó que se compare este modelo con esquemas utilizados para infraestructura carretera, al considerar que el agua tiene una naturaleza distinta por tratarse de un recurso indispensable para garantizar un derecho humano.
Tras la movilización y los hechos de violencia registrados durante la protesta, Mejía Suárez pidió una mayor participación del gobierno federal para atender la problemática y supervisar las obras realizadas por las autoridades estatales. “Debe aquí intervenir el gobierno federal, que no nos dejen solos”, afirmó.
Insistió en que la transparencia debe ser un elemento central en cualquier decisión relacionada con el suministro de agua en Guadalajara. “Al tratarse de temas de agua, ahora sí que lo esencial es la transparencia”, señaló, y cuestionó que las autoridades no hayan proporcionado información suficiente sobre el origen del problema ni sobre las empresas interesadas en el nuevo proyecto.

