Por Diana Manzo
La fiscalía de Oaxaca detuvo al probable feminicida de Zaira Marbeli, joven estudiante de primer semestre de la Universidad del Mar que fue localizada el pasado 3 de noviembre sin vida al interior de su cuarto, en la Unidad Habitacional H3 de La Crucecita, en Huatulco, Oaxaca.
Las autoridades de justicia señalaron que el hombre, identificado por las iniciales G. A. A., compartía el inmueble de renta con la joven; tras el crimen, sustrajo su teléfono celular, lo que derivó en su rastreo y captura.
De acuerdo con lo establecido en la causa penal, los hechos se registraron la madrugada del 3 de noviembre de 2026.
Las indagatorias señalan que el imputado —quien era vecino de la víctima y habitaba en el mismo lugar— habría ingresado a la habitación que la joven rentaba en el Sector H3 de La Crucecita, donde la agredió sexualmente y, posteriormente, la estranguló.
Tras cometer el delito, el sujeto sustrajo el teléfono celular de la víctima con la finalidad de venderlo; ante estos hechos, la Institución procuradora de justicia desplegó un equipo multidisciplinario que implementó técnicas de rastreo y análisis de registros telefónicos.
Personal de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) localizó el dispositivo móvil y a la persona que lo había comprado. Al rendir su declaración, el comprador aportó los datos clave que permitieron a las autoridades identificar y ubicar a G. A. A. como la persona que le vendió el aparato.
Con esta sólida base de indicios, la Vicefiscalía Regional de la Costa solicitó y obtuvo la orden de aprehensión por parte del Juez de Control con sede en San Pedro Pochutla, lo que hizo posible su detención legal.
Luego de la lectura de sus derechos y su respectiva certificación médica, G. A. A. fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público y de la autoridad judicial correspondiente, quien determinará su situación jurídica en las próximas horas.
La resolución de este caso fue posible gracias a la aplicación inmediata de los protocolos de actuación por feminicidio y a la eficiencia de los trabajos de investigación ministerial, pericial y de inteligencia tecnológica.
Oriunda de Miahuatlán de Porfirio Díaz, municipio ubicado en la sierra sur de Oaxaca, la joven de 19 años dejó su hogar para conquistar sus sueños, los cuales fueron truncados por un vecino de cuarto, a lo que sus familiares y amigos exigieron justicia y todo el peso de la ley.
“Era una joven comprometida, linda y estudiosa, Zaira no merecía morir de esta manera. No podemos permitir que estudiantes que van a buscar su sueño terminen truncados por gente enferma y sin escrúpulos”, dijeron.
Durante el cortejo fúnebre que partió de su domicilio y posteriormente llegó al CBTIS 183, donde cursó la preparatoria, sus familiares recalcaron que iban a exigir justicia hasta localizar a quién le quitó la vida.

Profesoras y profesores de la UMAR también exigieron a la rectoría de la universidad acciones concretas para la no repetición de feminicidios ni crímenes de ningún tipo.
“No podemos normalizar que estudiar una carrera universitaria implique exponerse a condiciones de inseguridad ni aceptar que las dificultades económicas para acceder a una vivienda digna terminen colocando a nuestras estudiantes en situaciones de mayor vulnerabilidad”, indicaron.
Por último, señalaron que es urgente que rectoría se pronuncie por una exigencia de justicia digna para la joven y sus familiares; asimismo, construir un plan integral de seguridad y bienestar estudiantil, con compromisos responsables y plazos.

