La cantante colombiana Karol G obtuvo una victoria legal tras la desestimación de una demanda por presunto plagio relacionada con su canción “Gatúbela”, uno de los temas incluidos en su exitoso álbum Mañana será bonito.
El caso, presentado en una corte de Miami por dos productores musicales, concluyó sin consecuencias legales para la artista, luego de que los demandantes retiraran voluntariamente la acusación y ofrecieran una disculpa pública.
La disputa judicial generó atención en la industria musical debido al impacto global del disco y a la relevancia de la intérprete en el mercado latino. De acuerdo con información difundida por medios especializados como Billboard y Rolling Stone, el proceso representaba uno de los casos recientes más destacados en materia de derechos de autor dentro del reguetón y la música urbana.
El conflicto inició cuando los productores Jack Hernández, vinculado al proyecto Ocean Vibes, y Dick Alfredo Caballero Rodríguez, conocido como Alfr3d Beats, presentaron una demanda alegando que “Gatúbela” había sido creada copiando elementos de su tema “Punto G”.
Según los demandantes, ambas canciones compartían similitudes rítmicas y estructurales que constituían una presunta violación a la propiedad intelectual.
La defensa de la artista logró demostrar la cronología del proceso creativo del tema. Las pruebas presentadas indicaron que el productor DJ Maff había compuesto y grabado el ritmo de “Gatúbela” semanas antes de que la canción señalada por los demandantes fuera publicada, lo que debilitó la acusación y resultó clave para el cierre del caso.
Especialistas del sector señalan que los litigios por plagio musical suelen centrarse en el análisis técnico de progresiones armónicas, patrones rítmicos y estructuras melódicas, así como en la documentación que acredita el origen de una obra. En este contexto, el fallo refuerza la importancia de los registros de producción en la industria contemporánea.
Con la demanda retirada y su autoría ratificada, Karol G consolida su posición en la escena global y evita posibles afectaciones a su imagen y a su catálogo musical, en un momento de fuerte presencia en las listas internacionales y plataformas digitales.
La evidencia de la defensa
La resolución del caso se inclinó a favor de la intérprete tras la presentación de pruebas que demostraron la cronología de la creación del tema. La defensa de Karol G acreditó que el productor DJ Maff había compuesto y grabado el ritmo de “Gatúbela” dos semanas antes de que “Punto G” fuera publicado oficialmente.
Esta evidencia resultó determinante para el tribunal, ya que invalidó la acusación de copia al establecer que el proceso creativo del tema de la cantante precedía a la obra señalada por los demandantes.
Ante la contundencia de las pruebas, Hernández y Caballero Rodríguez decidieron retirar voluntariamente la demanda y emitieron una disculpa pública dirigida al equipo de la artista, poniendo fin al litigio.
Un momento clave en la carrera de Karol G
La resolución del proceso llega en un momento de consolidación internacional para la cantante, cuya presencia en las listas globales y plataformas de streaming ha sido constante. Analistas de la industria consideran que el cierre del caso sin sanciones evita posibles afectaciones a su imagen pública y a su catálogo musical.
Además, el desenlace subraya la importancia de los registros de producción, las fechas de creación y los procesos documentados en la música contemporánea, elementos cada vez más relevantes en disputas legales sobre derechos de autor.
Con la demanda retirada y su autoría reafirmada, Karol G continúa fortaleciendo su trayectoria artística y su influencia en la música latina global, mientras la industria observa con atención un caso que ilustra los desafíos legales que acompañan al éxito en la era del streaming y la circulación digital.
CT



