Un año más de celebrar la música más mexicana. El Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería arrancó a lo grande su edición XXXII la noche del miércoles con un concierto sinfónico de lujo en el Auditorio Telmex. Con un escenario resplandeciente en el que destacaron las presencias de la Orquesta Filarmonica de Jalisco, el Mariachi Internacional GHC, y la cereza en el pastel de Pandora y Flans, se consolidan 32 años del Festival como un referente que enaltece el mariachi como emblema de la mexicanidad: algo que Jalisco le dio al mundo.
El Auditorio Telmex estaba a reventar. La lluvia que cayó por la noche, y que retrasó el concierto por veinte minutos, no detuvo a los fanáticos que se reunieron para disfrutar tanto del género mexicano por excelencia, como de las canciones clásicas de Pandora y Flans, las cuales marcaron generaciones.
Pandora y Flans, que se unieron a la celebración del mariachi en el contexto de su Inesperado Tour, marcaron el punto de partida del evento, vestidas de blanco, llenas de energía, y poniendo a decenas de fanáticas a cantar con temas como “Veinte millas”, “Como una mariposa”, “Yo no te pido la luna”, además de clásicos como “Caray”, y “Querida” de Juan Gabriel, y “Maldita primavera”, de Yuri.
Y por supuesto, complacieron a los tapatíos con “Cómo te va mi amor”, y “Las mil y una noches”.
Fueron muchos conciertos en uno. Por un lado, la nostalgia ochentera de Flans y Pandora, la cual mantuvo cantando a todo el público sin que le fallara siquiera un coro; por otro, la fiesta que se vivió con el mariachi, una celebración verdadera en todas y cada una de las personas que cantaban las mismas canciones de amores y desamores, tristezas, tragedias y glorias que se viven en los versos del mariachi, canciones que hemos cantado acompañados y a solas, que nos otorgan, mientras se corean, un vínculo con el otro aunque nos creamos distintos. Es decir: todo el Telmex cantó, en una fiesta tan comunal que resultó íntima, porque era como si todos sintieran lo mismo.
Hubo personas que incluso lagrimeaban, porque alguna virtud incomprensible tendrá este género, que mientras el mariachi GHC tocaba sin mesura, uno se sentía verdaderamente orgulloso de ser mexicano. No pudieron faltar las canciones de José Alfredo Jímenez, Vicente Fernández y Juan Gabriel, en popurrís que se cantaron en voz viva.
La presencia de la OFJ fue nueva prueba de su versatilidad como conjunto nuestro, accesible al público, cercana, capaz de dar vida a piezas intrincadas de los grandes maestros, pero también a los acordes de mariachis más desgarradores y más felices. La fiesta inaugural, con su música, alcanzó un nuevo volumen de virtuosismo, tradición, y orgullo: lo nuestro.
Tras esta inauguración de lujo, el XXXII Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería arrancó una jornada que tendrá más de diez días de fiesta, en el que el mariachi llegará a las calles de Guadalajara, sus plazas y espacios públicos, sus recintos culturales, iglesias e incluso centros comerciales, pero que también llegará a todo el estado, a sus Pueblos Mágicos y municipios desde Los Altos hasta la costa de Vallarta; más de una semana cantando el género que Jalisco le dio a México, y por el que México es reconocido en el mundo.
CT