El cierre del espacio aéreo alrededor de El Paso, Texas, se debió a que el Pentágono probó una nueva arma para derribar objetos o vehículos no autorizados, apuntan fuentes consultadas por medios estadounidenses.
La nueva arma corresponde a un láser de alta potencia, cuyo desarrollo y ubicaciones permanecen bajo secreto. Por su descripción se asemeja al Iron Beam desarrollado por Israel: un rayo láser capaz de derribar drones y misiles.
Esta misma semana, la autoridad aérea de Estados Unidos había manifestado preocupaciones al Ejército por el uso de un láser de “alta energía” para derribar lo que se pensó que era un dron, según el reporte de Lara Seligman para The Wall Street Journal.
El medio apunta que el arma secreta podría ser usada en la frontera para abatir drones del crimen organizado.
Jennifer Jacobs reportó para CBS que el uso de esta nueva tecnología militar ha provocado desencuentros entre autoridades civiles y militares. Según esta información, el cierre del espacio aéreo sería un intento de la Agencia de Aviación Civil para garantizar la seguridad de todas las operaciones, ante el uso del nuevo láser para derribar drones.
Un reporte adicional de Camilo Montoya-Galvez para CBS dice que el cierre inesperado del espacio aéreo en El Paso se debió a “desacuerdos entre la FAA y el Departamento de Defensa sobre pruebas relacionadas con drones”.
La cadena CNN informó que no hubo coordinación entre autoridades militares y civiles para probar esta nueva tecnología.
Sin especificar la fecha, este reporte dice que el Ejército estadounidense ya derribó cuatro objetos reportados originalmente como drones de cárteles mexicanos. Posteriormente se confirmó que se trataba de globos que no representaban ningún peligro.



