La Ley de Asignaciones de Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados 2026, condiciona la asistencia financiera de Estados Unidos al Gobierno de México al cumplimiento de compromisos de entrega de agua establecidos en el Tratado de Aguas de 1944.
En su Sección 7045(h), titulada “México” y bajo el apartado “Entregas de Agua”, la ley establece que “ninguno de los fondos asignados o de otra manera puestos a disposición por esta Ley podrá estar disponible para asistencia al Gobierno de México hasta que el Secretario de Estado certifique e informe a los Comités de Asignaciones que dicho Gobierno está entregando el agua adeudada a los Estados Unidos por México”, según lo previsto en el Tratado de Aguas.
El documento especifica que la entrega de agua debe realizarse conforme al “Artículo 4, Sección B del Tratado entre los Estados Unidos de América y México Relativo a la Utilización de las Aguas de los Ríos Colorado y Tijuana y del Río Bravo, del 3 de febrero de 1944 (59 Stat. 1219)”.
Además, la certificación del Secretario de Estado, Marco Rubio, deberá incluir una evaluación sobre si México está cumpliendo “de acuerdo con todos los términos establecidos en los acuerdos bilaterales que abordan los déficits de entrega”.
La ley incluye una excepción explícita: la restricción no afecta los fondos destinados a “contrarrestar el flujo de fentanilo, precursores de fentanilo y otras drogas sintéticas hacia los Estados Unidos”.
Comité pide a Rubio presionar por 550,000 acres-pies del Río Bravo
Por otra parte, el informe explicativo de la Cámara de Representantes (House Report 119-217), presentado por el Comité de Asignaciones, justifica el condicionamiento en términos económicos y sociales. Según el documento consultado por Aristegui Noticias, “es imperativo para la economía agraria a lo largo de la Cuenca del Río Bravo, incluido el sur de Texas, que dichas entregas de agua sean oportunas y confiables”.
El Comité señala que el déficit en la entrega “ha provocado una grave escasez de agua en el sur de los Estados Unidos, particularmente en Texas, y ha tenido un impacto devastador en los ciudadanos y las empresas estadounidenses de la región”.
Por lo tanto, su recomendación sobre la retención de fondos, según el informe, refleja “la importancia crucial de resolver este problema con prontitud para salvaguardar los medios de vida y la estabilidad económica de la región”.
“El Comité aplaude a la Administración por priorizar este tema en las negociaciones con México y acoge con satisfacción la colaboración en los esfuerzos continuos para asegurar el suministro de agua a los estadounidenses”, agrega.
El informe solicita específicamente la liberación de un volumen mínimo de agua: “El Comité alienta al Secretario a abogar por la liberación expedita de 550,000 acres-pies de agua [aprox. 678 millones de metros cúbicos], o más, del Río Bravo, ya que esto proporcionaría un alivio muy necesario y demostraría el compromiso de restablecer las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y México”.
“El Comité señala la importancia, en dichas conversaciones bilaterales, de que el Gobierno de México reconozca la extrema dificultad experimentada por la economía agraria en los Estados Unidos, la cual depende de entregas de agua predecibles y oportunas desde el Río Bravo”.



