Julio Iglesias vuelve a estar en la mira de las autoridades. Luego de que el caso por presunto abuso sexual en su contra fuera archivado, el cantante enfrenta ahora una investigación de carácter administrativo relacionada con posibles irregularidades migratorias.
De acuerdo con la prensa española, el Ministerio de Asuntos Exteriores abrió una inspección administrativa tras detectar anomalías en los visados concedidos a varias extrabajadoras dominicanas que habrían prestado servicios domésticos para el cantante. La investigación se originó a partir de testimonios y documentación revisada por autoridades consulares.
Según información publicada por elDiario.es, en 2021 Iglesias envió una carta al entonces cónsul de España en República Dominicana, Pablo Gómez de Olea, en la que solicitaba visas Schengen para varias de sus empleadas. El objetivo, de acuerdo con el escrito, era que las trabajadoras lo acompañaran a España para atender labores domésticas en su residencia ubicada en Málaga.
En la misiva, el intérprete aseguraba que las empleadas “atenderían a su familia” y se comprometía a hacerse cargo de los gastos derivados de su estancia, incluyendo alojamiento, alimentación, seguro médico y otros costos básicos. Este tipo de garantías suele ser determinante en los trámites de visado, especialmente cuando se trata de desplazamientos vinculados al trabajo doméstico.
No obstante, al menos tres de las trabajadoras consultadas por el medio español afirmaron que las condiciones prometidas no se cumplieron. Según sus testimonios, desempeñaron sus labores sin contrato formal, sin estar dadas de alta en la Seguridad Social y con jornadas que superaban las 12 horas diarias. Además, denunciaron haber recibido salarios de apenas 350 euros mensuales, una cantidad muy por debajo de lo establecido por la normativa laboral española.
Las extrabajadoras también reconocieron que eran conscientes de que los visados otorgados no se ajustaban plenamente al tipo de actividad que realizaban, ya que las visas Schengen no están diseñadas para cubrir relaciones laborales prolongadas en el ámbito doméstico. Este punto es clave en la investigación, que se enfoca específicamente en el proceso administrativo mediante el cual se concedieron los permisos.
Por ahora, las autoridades han señalado que el caso continúa abierto y que aún no se ha determinado si derivará en sanciones administrativas o en responsabilidades de otro tipo. La inspección busca esclarecer si hubo irregularidades tanto en la solicitud como en la concesión de los visados.
Este nuevo episodio se suma a la polémica reciente que rodeó al cantante, luego de que dos excolaboradoras lo acusaran de abuso y acoso sexual. Iglesias negó las acusaciones y, finalmente, la Fiscalía archivó la denuncia al determinar que no tenía jurisdicción para proceder. Aunque ese caso fue cerrado, la investigación migratoria mantiene al artista nuevamente bajo el foco público.
Con información de El Universal
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