Buscan frenar delitos y evasión de peaje.

Iris Román

Tuxpan, Ver.- La autopista México–Tuxpan comenzó un proceso de ordenamiento vial: autoridades implementaron el cierre definitivo de accesos irregulares ubicados en el tramo de Naranjos, con el objetivo de mejorar la seguridad y eliminar prácticas que operaron durante años fuera del marco legal.

Estos puntos, catalogados como accesos clandestinos, habían sido detectados como rutas utilizadas por grupos delictivos para escapar tras la comisión de asaltos en la región. No obstante, también eran aprovechados por automovilistas que, con el ánimo de evitar el pago en casetas, ingresaban o abandonaban la autopista mediante caminos improvisados.

La decisión de sellar estos pasos responde a dos necesidades prioritarias: cortar rutas de fuga que complicaban la labor de vigilancia y terminar con los llamados “atajos”, una práctica que además de irregular representaba un riesgo constante para los conductores.

Autoridades subrayaron que estos accesos no contaban con señalización, iluminación ni infraestructura mínima, por lo que habían provocado incidentes vehiculares y ponían en riesgo tanto a automovilistas como a peatones.

El mensaje oficial fue contundente: la autopista no es de libre tránsito. El cierre de accesos ilegales busca restablecer el orden, garantizar condiciones seguras de circulación y asegurar condiciones equitativas para quienes realizan el pago correspondiente del peaje.

De esta forma, la México–Tuxpan entra en una etapa de mayor control y vigilancia, donde se apuesta por una circulación más regulada, con menos improvisaciones y con reglas claras para todos.

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